… es un mundo que elijo, y se expande / es un lugar y muchos lugares a la vez / son todos los lugares que viví / son miles de aromas y sensaciones y colores / son las personas que me acompañan y acompañaron en estas pequeñas aventuras / son los amigos que conocí / es cada libro y cada canción que me acompañó / es el sol después de la tormenta, y la noche más fría / es aquel primer aterrizaje y el primer despegue! / es el nudo en el estómago del primer viaje / son todas las luces que me encandilaron en Times Square / es el amanecer más impactante, después de 4 días de caminata, y el alivio, y la emoción, en Machu Pichu / es cada lágrima que cayó por felicidad, por haber llegado / son 2 deseos en el muro, cumplidos / es la ilusión de perseguir un instante en una película / son los viñedos y las ciudades y las playas y las montañas y los salares y los puentes que crucé / son los paisajes divisados desde 1 tren y la libertad del primer viaje en auto / es sentirse en casa a 8500 km / es encontrar ése lugar...

martes, 17 de mayo de 2011

Leaving New York



Uffffffffffffff. Hay que volver.
Es tal la vorágine de todo lo que hicimos, en la carrera contra el tiempo, que algunos días parecieron semanas… Y sin embargo los 6 días parecieron apenas algunas horas.
“Now you see it, no you don´t”: como un acto de magia.




Ahora estamos sentados en el JFK, en lo que parece la terminal más aburrida y pobre de este mega aeropuerto que hoy nos despide. Donde ni siquiera venden un café decente. Dónde está Starbucks cada vez que uno lo necesita?

Como el desenlace de Life on Mars, todo pareciera encajar. Cada vez que llego y visito la ciudad me siento parte de ese lugar que me es ajeno.El sentimiento se repite como cada vez, aunque en cada oportunidad va ganando intensidad: es una sensación rara, como si estuviera dejando no la ciudad donde pasé la última semana, si no mi hogar; con la incertidumbre plantada: ¿Cuándo volveré?
Hay melancolía y un nudo en la garganta.

Las gotas de lluvia en las ventanillas del metro son la sintonía perfecta para alimentar esta sensación.
Y esta canción, que es tan tan linda.
Cómo explicarlo?
(si ya sé, es cursi, será culpa de Vero y La Vie en Rose? Nuevamente: gracias)

Será hasta la próxima. Hay mucho que contar. Nuevos lugares. Nuevos sabores. NYC me sigue asombrando cada vez.

Leaving was never my proud
Leaving New York never easy
I saw the light fading out

martes, 10 de mayo de 2011

La Vie en Rose: Dublin by Vero Mariani



Le damos al play y empieza la inconfundible melodía. La vie en rose y Edith copa el post con su voz dulce y nostálgica, de una época que no vivimos. ¿O sí? Y ustedes se pensarán que voy a hablar de Paris, sus calles adoquinadas, edificios palaciegos y crepes al paso, avec sucre s'il vous plaît. Pero no, esta vida teñida de rosa no pasa en la ciudad luz, transcurre en Dublín…

La capital irlandesa me recibió con los brazos abiertos y la pinta de Guinness bien fría sobre la barra primero en el 2002, cuando viví mi primera experiencia fuera de casa por tres meses, y en el 2004, cuando me encontraba entre la tesis y la necesidad imperiosa de seguir disfrutando del feliz país esmeralda. Sí, es feliz y esmeralda. Para comprobarlo, sólo deben ir con la mente abierta, la sonrisa puesta y la mochila al hombro. No dejen un centímetro de la isla por recorrer, verán que vale la pena. Y yo podría divagar por horas sobre el destino, pero voy a limitarme a la consigna puesta por Mai para este genial blog: una canción, un destino, un momento. Ya tenemos la canción, ya conocemos el destino, vamos a por el momento…

Dublin se hizo hogar tan pronto respiré su aire frío y húmedo al salir de avión, pero es cierto que uno necesita de hábitos para sentirse realmente en casa. ¿Y cómo no darle un lugar a mi amor por el cine? La segunda vez que fui a vivir allá, me anoté como miembro del Irish Film Institute. Con mi credencial en la billetera, me sentí parte de la ciudad y su circuito cultural, aunque muchos crean que la pequeña capital no tiene mucho más que pintas y borracheras para ofrecer.

Fui varias veces al cine ahí, menos de lo que me hubiera gustado. Vi Before Sunset, The Edukators, otra alemana que no recuerdo y hasta Familia Rodante, de Trapero (la flipás: ¡estás en Irlanda viendo como toman mate y se tratan de boludo en acento argento!).

Pero la película que realmente me marcó fue Jeux d'enfants (Love me if you there, como se la conoció en los países angloparlantes). No sólo es una gran historia, loquísima, sino que además está muy bien presentada. Los actores -Guillaume Canet y Marion Cotillard- son todo, transcurre en París y su soundtrack define sensaciones. Cuando la pequeña Sophie entona La vie en rose en pantalla para alegrar a su entonces nuevo amigo, no podés escaparle a la piel de gallina. Menos si acabas de conocer a un chico y estás empezando a salir con él. Claro. El amor lo puede todo y te pone cursi al mango.  

Desde esa noche, esa proyección, algo mágico pasó. Todos los músicos callejeros de Dublín decidieron tocar esa canción, sobre todo los europeos del este, que llegaron al país de los tréboles de tres hojas para hacerse la Europa con sus acordeones. La vie en rosa en Grafton Street, la peatonal más lujosa; o a la salida del Mark & Spencer´s de Upper Liffey Street, donde sí o sí tenés que entrar a comprate cookies de vainilla y choco chips (sino no sabés lo que es vivir). La vie en rosa junto al río Liffey, silencioso testigo del pulso de una ciudad que siempre tiene vacante para la música y la alegría. La vie en rose en todos lados, todo momento, acompañándome en mi estadía e incipiente noviazgo con un madrileño. Si me disculpan el ataque de cursilería extrema, la vida es rosa y, en Dublín, pude comprobarlo.


martes, 3 de mayo de 2011

10 años después o Under pressure



Este post tenía un nombre previamente asignado, incluso antes de haber empezado a escribir el blog, sabía que este post se llamaría: "10 años después".
Pero desde que el domingo vi: "It´s kind of a funny story"; Under Pressure me acompaña como presagiando la semana que estaba por venir, de la que me estaba manteniendo ajena...



El lunes me abofeteó con toda la furia misma de las mil y un cosas que tengo que hacer de acá al viernes.
Maia, la presentación…
Maia, las miles de galletitas que esperan ser amasadas, horneadas y decoradas…
Maia, las cuentas…
Maia, tenes que llevar a Uma a la veterinaria…
Y podría seguir eternamente, hasta agotarlos… pero claro, qué tiene que ver todo esto en este blog? Por qué este esfuerzo por mantenerlos al corriente de mi vida acelerada?

Porque el lunes próximo me vooooooooooooooy a NYC. Si, claro que sí, llegó el día!
Festejando los 10 años desde la primer visita; la Sra Gran Manzana nos espera.
Con las mil barreras de control que seguramente nos toque pasar, allá vamos!

Lejos de haber dispuesto un mínimo itinerario (que reconozco podría ser útil), les aseguro intentaré:

  • Cruzar cada puente que intervenga en el camino: Brooklyn (de noche y de día); Williamsburg; Queensboro… y los que nos sorprendan.

  • Pasear,  por supuesto, por un Central Park primaveral.

  • Tomar el F hasta Coney Island, caminar hasta Brighton Beach en honor a Alma y Misha y comer un Corn Dog.

  • Disfrutar una panorámica de Manhattan desde el GreenWood Cemetery, Roosevelt Island, la terraza del departamento que alquilamos (copas en mano seguramente), DUMBO y Brooklyn Heights.
  •  Disfrutar del paseo en teleférico a Roosevelt Island después de visitar Serendipity 3.
  • Sentarme en Katz´s.


  • Dar una vuelta a Washington Square recordando a Felicity y toooooodas las tardes que me regaló.
  • Recorrer el Greenwich en busca de algún CD que quiera tener.
  • Conocer la verdadera Litte Italy en Bronx.
  • Aguantar las 3 horas del partido de los New York Yankees vs Boston Red Sox.
  • Fotografiar Times Square desde todos los ángulos posibles, 1 vez más.
  •  
  • Tomar el ferry hasta Staten Island y cantar en versión “kiwi melón”: Let the river run.

  • Entrar en cada juguetería.

En fin!
Nos veremos a la vuelta. Mientras tanto, para mi semana de ausencia, la hada madrina de los blogs, la queridísima Vero Mariani, nos iluminará con su versión de “the world I know”.

Me voooooooooooooy!
Hasta luego! o como dicen mis amigos en Chinatown: Ok bye bye

lunes, 18 de abril de 2011

Parte I - Prólogo: Dancing with myself



Claro que el Sur también existe… no solo existe, muchos de los destinos que me tocó conocer de este lado del mundo son de lo más espectacular que he visto a nivel de belleza natural.

Cuzco y Machu Pichu fueron especialmente conmovedores. Implican una carga emocional indescriptible.
Piel de gallina.

Este viaje, tan revelador, empezó en Lima.
Pero fue en algún punto entre  las noches heladas de Sábato, en ese “hotel" de Cuzco” (o como quedó documentado en mi diario de viaje: “algo con habitaciones”, donde tuve que improvisar una cortina de baño con mis pantalones); el viaje desde Puno y los preparativos al Camino del Inca, en que llegó la magia.

De repente, comencé a disfrutar la soledad.
Me hice amiga del silencio, de las caminatas interminables junto a U2 y a mi musiquita, de la lectura voraz… encontré una nueva amiga: io!
Todos los miedos se disiparon, y me di cuenta que está bueno estar solo “once in a while”. Que no está bueno como elección de vida, por supuesto, pero sí  está bueno aprovecharla cuando es lo que hay.  Es la aceptación de uno.

"OH DANCING WITH MYSELF
OH DANCING WITH MYSELF
WELL THERES NOTHING TO LOSE
AND THERES NOTHING TO PROVE
ILL BE DANCING WITH MYSELF"
(Bailando conmigo misma / bailando conmigo misma / no hay nada que perder / ni nada que probar/ estaré bailando conmigo misma)

No solo me permitió disponer de MI tiempo a MI gusto… paradójicamente fue este viaje conmigo misma, el que me presentó a 3 de las personas más hermosas que conocí.
2 de ellas hoy amigas incondicionales, a la distancia, pero siempre presentes: Caro, una busca interminable de la utopía, llena de amor inagotable y Nancy, la luchadora.


Y claro, Iñaki, compañero de idioma y testigo del esfuerzo y logro; con una enseñanza y legado difícil de olvidar:
“(…) El fututo, aunque incierto, te sonreirá.
A los ciudadanos del mundo siempre nos brilla el sol,
dondequiera que vayamos (…)” 

Y como la semana pasada me ausenté sin aviso, va segunda parte esta semana.

Parte II: Bicho de Ciudad




"¿Qué voy a hacer
Con tanto cielo para mi?
Voy a volar,
Yo soy un bicho de ciudad"



La experiencia es abrumadora: se mezcla la inmensidad de cada paisaje con el abatimiento físico, el silencio puro hace que cada bocanada de aire implique una nueva esperanza. Se suman un conjunto de metas concretadas a cada paraje, a cada día concluido, a cada esfuerzo retribuido por las imágenes que están por llegar.
Hasta la ducha reconfortante y el festejo con Cusqueñas, música y baile de esa última noche son un regalo.




Cruzando la Puerta del Sol, llegaría la última postal que nos llevaríamos de este viaje.
Después de tanto frío, de haber perdido el aire tantas veces, de haberme tropezado y vuelto a levantar tantas otras, del malhumor, la suciedad y el cansancio.

El amanecer en Machu Pichu…
No puedo especificar si fue por llegar a la meta, por la emoción de haber triunfado; si fue por el sol que raramente dice presente en ese momento del día (y que tanto me habían advertido que no iba a poder ver); o si fue  la ciudadela despertando ante nosotros, descubierta por las sombras que se abrían paso.




Ya habría otra oportunidad de conocer la ciudadela.
Era feliz.

Más Fotos
Tuvimos nuestra bienvenida, y lloramos, y nos reímos, nos reímos todos a carcajadas y nos abrazamos, y brindamos; aunque solo nos conocíamos hace 4 días.

Me recosté sobre el césped, cerré los ojos y dejé que el sol me abrigue.
Paz. Silencio. Satisfacción.
Dormí.  A los pies del Wayna Pichu.
Cuando abrí los ojos había que volver.




 Y cuando uno pensaba que ya lo había visto todo, el último esfuerzo…
…imposible estar preparados…
Aún hoy después de 9 años, recuerdo ese momento y siento el nudo en la garganta.

Y luego de esta intro necesaria, me sumerjo en el Camino del Inca.  
4 días y 3 (0 500) noches separan el Km 82, lugar donde comienza la travesía a pie, de la ciudadela de Machu Pichu.
40km. 4200 msnm. Frío.
Y aún así la experiencia más motivadora.
El camino, los paisajes, el esfuerzo de ese recorrido hacen que el destino sea solo la meta.


martes, 5 de abril de 2011

Could be anyhting



El viaje a Europa en 2009 fue una suma de ingredientes:
5 cambios de moneda, 6 idiomas, algunos ajustes al reloj, 8 aviones (con sus respectivos transfers), 4 trenes (+ unos cuantos de corta distancia), 1 micro, 6 noches armando la mochila (una y otra vez), algunos tés y unas cuantas especias (y claro el ingrediente secreto: el reencuentro familiar).
El resultado final: un viaje lleno de buenas sorpresas, que no solo cumplieron, si no que superaron las expectativas (al menos la mayoría).
De entre las tantas ciudades que conocimos, Budapest fue una revelación.
Quizás porque ni siquiera estaba destinado a ser,
Quizás por ser una escala que decidimos aprovechar,
Quizás por no ser una ciudad atestada de turistas en comparación con lo que vendría,
Quizás por la historia que tiene la ciudad, por haber resistido tantas guerras, por los bombardeos que la acosaron y porque 1 y otra vez se volvió a levantar,
Quizás por sus cariátides, sus insignias tipográficas, su estilo arquitectónico,
O simplemente por el día perfecto que nos tocó.
Lo cierto es que llegamos a Budapest “casualmente”:  conectando la Transilvania Draculesca con la Praga Kafkiana .


Budapest fue solo una versión corta, de 8 horas.  8 horas que alcanzaron para atraparnos y prometer un regreso.
Elegimos al bus doble piso para que nos enseñe lo que había por conocer:
dimos  2 vueltas completas, aprovechando el sol frío que nos había faltado en Rumania,
bordeamos el Parlamento,
cruzamos 3 veces el Danubio,
conocimos Buda,
conocimos Pest,
pasamos por la Gran Sinagoga, llegamos al Parque de la Ciudad,
nos sacamos la foto panorámica junto al Palacio Real y al Bastión de los Pescadores,
bajamos a pie la colina del Palacio,
cruzamos el Puente de las Cadenas caminando,
recorrimos las calles que nos separaban de la estación de trenes,
y casi sin más, se nos había acabado la visita…



Por suerte quedaron las fotos.


Y por suerte tenemos a Gabi Manuli!!!!
Gabi  se fue a vivir hace 1 año a Budapest y decidió contar la ciudad desde donde ella la conoce:
“La idea de En Budapest se me ocurrió un día de repente, cuando me di cuenta que me la pasaba visitando páginas sobre la ciudad, chequeando lugares y pensando planes. Mis amigos húngaros se la pasaban diciéndome: "Pronto vas a saber más que nosotros sobre la ciudad". Y claro, muchas veces la mirada local no es la misma que pueden tener unos ojos extranjeros, que ven todo de otra manera, más extrañada, más lejana pero a la vez curiosa y viajera.”
Para conocer Budapest como se merece, visiten su blog: En Budapest  (Detalles, rincones, ideas y curiosidades)
No dejen de visitar su
Kit de supervivencia para viajeros (dónde comer, qué visitar). La presentación sobre Gabi queda en manos de Vero Mariani, vía Alma Singer:
“Conocí a Gabi en Perfil, desempeñándose como redactora para El Observador. Hace un par de meses dejó Buenos Aires y cruzó el Atlántico para instalarse en la capital húngara y ejercer, bueno, casi su mismo rol que en Perfil: observar. Meterse bien adentro de la Budapest escondida y reservada sólo para las almas que la habitan 24/7, los 365 días del año.
A través de coloridas fotos y relatos bien concisos, podemos adentrarnos en verdulerías, clases de salsa, los imperdibles de avenidas fastuosas, shoppings (un mal necesario), tiendas de dulces, calles con graffitis y pequeños bistrós, entre tantos otros lugares que Gabi va descubriendo a medida que pasa su estancia en la capital europea. Son datos con onda, recomendaciones en primera persona y curiosidades para conocer y viajar un rato, aunque estemos lejos de pagar el pasaje que nos lleve en Alitalia o TAM”

Leer el artículo entero
Buena semana!

lunes, 28 de marzo de 2011

Misterious Ways



Dicen que quien avisa no traiciona: hoy volamos de NYC a Marrakesh sin escalas.
Del primer al último destino; de un símbolo contemporáneo, a una ciudad suspendida en la historia. Marrakesh no es solo un viaje a través del océano, es un viaje a través del tiempo.

Una ciudad rodeada por dunas de arena y murallas que separan el siglo XXI de este laberinto de calles y comerciantes que son el corazón de la Vieja Medina.
Los mapas son un lindo souvenir para llevarse a casa, guiarse con ellos a través de esta ciudad-mercado resulta casi imposible.
Motos, bicicletas, peatones (muchos peatones) y puestos de toda clase animan cualquier tarde: no existen diferencias, no hay sábados o domingos; en esta ciudad no descansa nadie, o al menos eso parece.


Aprendimos a “entenderlos” a prueba y error:
Lección 1: A regatear
Si no hay un menú o un cartel con precio todo es regateable! Lástima no haberlo sabido antes :O
Taxi desde el aeropuerto
Tarifa abonada: 20 euros (20 euros!!!)
Tarifa “real”: 6 euros
Ni siquiera nos sirvió para hacer feliz por un día a un trabajador, en realidad se sienten ofendidos si uno no les sigue el juego eterno de bajar el precio.
Lección 2: Nadie hace nada por pura hospitalidad
Sacar el mapa no solo no ayuda demasiado para orientarse; es un imán instantáneo para todos los “guías” que cubren las calles. Se amontonan para orientar al turista a donde desee llegar y donde no también.  Todos juran hacerlo de pura amabilidad, pero recuerden: al final del trayecto se van a encontrar “abonando” un servicio que ni siquiera solicitaron.
Lo mejor es seguir el instinto y evitar situaciones… incómodas.
Lección 3: Nunca dejes para mañana lo que puedas comprar hoy
Si bien los mercados suelen dividirse las calles por rubro, lo ideal cuando uno encontró lo que quería es comprarlo en ese momento.
Encontrarlo el último día nuevamente es una tarea imposible.

Lección 4: La invisibilidad es posible
Usar gafas de sol , no señalar
Aunque no tengamos la suerte de Harry Potter de tener una capa mágica, usar grandes anteojos oscuros puede ser la solución para pasar desapercibido en los mercados, sobre todo si nos interesa algo y no queremos demostrar interés! Una simple mirada a un objeto es motivo suficiente para llamar la atención del vendedor, por lo que es mejor evitarlo hasta estar seguros.
No importa si uno acaba de ver la más maravillosa tetera de plata creada por el hombre! 


Lección 5: Todo caos tiene un orden
Luego de 3 tardes seguidas observando el funcionamiento del “tránsito” nos convencimos de que más allá del desorden visible a nuestros ojos civilizados, existía un orden.  Incluso cuando finalmente fuimos espectadores de un accidente menor en la plaza (en nuestras cabezas las estadísticas decían que deberían haber sido muchos más) el responsable abonó al damnificado lo correspondiente sin chistar.

No obstante tantas lecciones, Marrakesh fue fascinante.
no fue el reencuentro con nuestro amigo Martín, el viaje juntos y las risas compartidas ;
no fueron los atardeceres que pasamos en las terrazas alrededor de la plaza
Djemaa el Fna disfrutando un Te à la Menthe;
no fue el viaje a través de los jardines que enmarcan esta ciudad, con sus dunas y palmeras;
no fue la visita a los palacios monumentales que conocimos;
no fue la paz después del hammam (baño turco) la última noche;
ni las perfectas montañas de especias y anilinas en colores que forman parte del paisaje;
ni su exquisita pastelería o los jugos de fruta más sabrosos;

Marrakesh no es divisible en cada uno de sus encantos, o debilidades;
Marrakesh fascina por la suma de todo aquello.



Y yo estuve ahí!

Summer´s Gone: el sorteo

Tal como lo anuncié, entre los comentarios, anhelos, anécdotas, etc, etc que hicieran sobre el post Central Park iba a elegir a 1 persona para que se haga acreedora de 1 caja de cookies by AYNIC.
Me pareció injusto tener que elegir, ya que hubo relatos de lo más inspiradores; sueños que AÚN no fueron, viajes reveladores y mucho sentimiento.
Así que lo dejé en manos del azar!
Participantes:
Sorteo:
Ganadora (trompetas):
Gri Trigo
gritrigo@hotmail.com

Congrats! Y gracias a todos por estar.
Como realmente disfruté muchas de estas historias me gustaría armar un post desde sus relatos! Seguramente lleguen sorteos posteriores, stay tuned!

lunes, 21 de marzo de 2011

Summer´s gone



Hoy 21 de marzo comienza el otoño para este extremo del Planeta; pero no para mí. Hoy en casa festejamos la primavera como augurio de nuestra próxima visita a NYC, en un mes y tanto días más. Gus me hizo dar cuenta: o acaso no había sido la excusa principal para regalarnos este viaje?
Central Park en primavera: Si, si y si!


Me lo debo después de tantos árboles al desnudo y zonas en mantenimiento para recibir esta estación del año. Ya conozco los preparativos Sres., quiero ver los resultados!
No más pistas de hielo; ni desfiles de abrigos, gorros ni bufandas; esta vez me preparo para disfrutar de esta parte del mundo ligera de equipaje y con mucho más verde que al que estoy acostumbrada!

Así que a la hora de elegir el post, claro, motivadísima ante esta revelación; me pareció obvio que fuese dedicado al Central Park, un espacio inspirado en los parques Londinenses que cubre el centro de Manhattan.
Este espacio verde es mucho más que eso: son puentes, lagos, terrazas, esculturas y alrededores lo que definen uno de los espacios más hermosos que tiene la ciudad.
Es EL lugar para perderse y serpentear por sus caminos ondulados; extender un mantel junto al lago; recorrer algo de historia; viajar al espacio; y hasta ser parte de una escena de Alicia en el País de las Maravillas.



Lamentablemente me faltan las imágenes, asignatura pendiente para la próxima visita.


Y para festejar y compartir (esta alegría) con Uds.; quiero invitarlos a que me cuenten su experiencia neoyorquina: un lugar favorito, una anécdota, un anhelo (para quienes aún NYC no se convirtió en una realidad), una foto… 2 requisitos únicamente: en 140 caracteres y vía comentario en el blog (para el caso de las fotos via link).  Pero claro… se preguntarán en qué los puede beneficiar? Voy a elegir a 1 y solo 1 para que se haga acreedor de una exquisita caja de cookies neoyorquinas by All you need is cupcakes! (por supuesto) Por qué? Porque si! –Gracias Vero-


Bienvenido otoño/primavera! Hoy nos vamos de Picnic al Central Park!
Para guiarse, el mapa; y una mención a algunos de los lugares que más disfruto (no se dejen engañar esto es solo una reseña):
Alice in wonderland
Belvedere Castle
Bethesda Terrace and fountain
Bow Bridge
Carousel
Cedar hill
Delacorte Clock
Great Lawn
Strawberry Fields
Y por supuesto, los Museos (por lo menos mis favoritos):

The Metropolitan Museum
Yo no soy una experta en arte, no. Este Museo vale la pena porque uno va pasando de año en año a través de sus salas y galerías desde la cultura y estilo de vida de cada lugar.

American Museum of Natural History
Guggenheim
Aunque no entren, la fachada del edificio ya vale la visita!


Más fotos de NYC